Camila Daniele · Psicóloga (UBA) · Sexóloga Clínica | M.N 74398

Soy Camila Daniele, sexóloga clínica y psicóloga

En la secundaria, mis materias favoritas eran todas las que tuvieran números. Leer nunca fue lo mío. Soy dispersa, puedo leer una línea y olvidarme enseguida de lo que acabo de leer. También puedo ver una película varias veces y no recordar demasiado de qué se trataba.

En cambio, todo lo práctico siempre me resultó más fácil, entretenido y natural.

Sin embargo, cuando terminé el colegio, ninguna carrera relacionada con los números lograba despertarme curiosidad.

Cuando empecé a pensar qué quería estudiar, me di cuenta de algo que había estado ahí toda mi vida: siempre me gustó escuchar a los demás. Nunca me pesó prestarle mi oreja a alguien. Y pensé que la psicología podía darme herramientas para entender muchas cosas o, mejor dicho, para entender un poco mejor a las personas.

Trayectoria profesional

Formación y ética clínica

Formación UBA

Sexología Clínica

Ética y Rigor

Graduada con honores en la Universidad de Buenos Aires, con sólida formación en psicoterapia individual y abordajes basados en la evidencia.

Especialización de posgrado dedicada a la salud sexual, terapia de pareja y el acompañamiento en procesos de diversidad y deseo.

Compromiso absoluto con el secreto profesional, la actualización científica constante y la supervisión clínica de cada caso.

Mi camino hacia la psicología

Empezar la carrera no fue fácil.

La lectura seguía costándome y durante un tiempo tampoco me iba demasiado bien. En el medio dejé la carrera. Pero en uno de los momentos más difíciles de mi vida apareció una fuerza que no sabía que tenía —una fuerza que me dejó mi vieja— y algo se destrabó.

Volví.

Y empecé a meter una materia atrás de la otra.

Con el tiempo, la psicología empezó a gustarme cada vez más. Incluso descubrí una enorme curiosidad por la psicología forense después de una experiencia académica en la cárcel de Devoto que dejó una huella muy fuerte en mí.

Los últimos años de la carrera finalmente pude disfrutarlos.

No siempre fue glamoroso: trabajaba y estudiaba, me dormía en los colectivos y alguna que otra vez también en algún banco. Pero es parte del cachengue de quienes laburan y estudian al mismo tiempo.

Desde mi primer día en el CBC hasta recibirme pasaron 11 años.

Sí, once.

Siempre digo que mi primer nombre podría ser Persevera y el segundo, Triunfarás.

Y después apareció la sexología

Cuando pensé que nunca más iba a tocar un libro, reflotó mi lado curioso.

Esta vez, porque quería entender qué estaba pasando con mi propia sexualidad, que en ese momento se sentía apagada.

En plena pandemia apareció un posgrado que terminó abriéndome la puerta a una nueva pasión: la sexología.

Empecé a descubrir un universo que reunía muchas de las cosas que más me interesan: la sexualidad, los vínculos, el deseo, la diversidad, la libertad, el juego, la comunicación, el placer y también la diversión.

Hoy mi trabajo integra psicología clínica y sexología, acompañando procesos vinculados al bienestar emocional, las relaciones y la sexualidad.

Trabajo desde un espacio de escucha, respeto y confianza, entendiendo que no existen recetas universales y que cada historia merece ser comprendida en su propio contexto.

Así es como todo ese camino terminó trayéndome hasta acá.

Y quizás también hasta vos.

Si estás buscando un espacio de psicología y sexología online para comprender lo que te pasa, trabajar tus vínculos o vivir tu sexualidad con mayor bienestar, podemos empezar por una primera conversación.

Gracias por leer hasta acá ❤️

También soy esto.

Y, claramente, nunca fui demasiado buena resumiendo.